Bendito sea el labrador
que abrió surcos rectilíneos,
y bendito el sembrador
que en los surcos echó el trigo
Cantando creció el trigal
alegre de su destino.
¡bendito sea el segador
que en gavillas juntó el trigo!
Bajo el oro y la alegría
del fecundo sol de estío,
¡benditos los trilladores
que desgranaron el trigo!
Y bendito el panadero
que fué amasando la harina,
para que la casa nuestra
tenga el pan de cada día.
Extraído de "El escolar Activo" Curiosidad: en ese tiempo fué tenía tilde
por Aglae y Matilde Chalde
Editorial Estrada y Cía Buenos Aires
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sábado, 19 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
LA CANCIÓN DEL CARDENAL !!!! Gastón Figueira (1933)
Dentro de su linda jaula
canta, canta el cardenal.
¿Crees acaso que es feliz?
Pues oye bien su cntar.
¿Por qué me hyabran encerrado
si yo a nadie le hice mal?
Mis pobres alas se abaten,
¡Ya perdí mi libertad!
Del niditoque dejé
en la selva, ¿Qué será?
¿También mis pobres hijitos
perdieron su libertad?
Dulce niño que a mi lado
vienes, de mí ten piedad;
ábreme la jaula y déjame
volver al valle natal.
Del libro "El escolar activo" por Aglae y Matilde Chalde
Editorial Estrada
Encontre unas hojas y su tapa en una calle de Buenos Aires.
Edición 1936
canta, canta el cardenal.
¿Crees acaso que es feliz?
Pues oye bien su cntar.
¿Por qué me hyabran encerrado
si yo a nadie le hice mal?
Mis pobres alas se abaten,
¡Ya perdí mi libertad!
Del niditoque dejé
en la selva, ¿Qué será?
¿También mis pobres hijitos
perdieron su libertad?
Dulce niño que a mi lado
vienes, de mí ten piedad;
ábreme la jaula y déjame
volver al valle natal.
Del libro "El escolar activo" por Aglae y Matilde Chalde
Editorial Estrada
Encontre unas hojas y su tapa en una calle de Buenos Aires.
Edición 1936
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