miércoles, 8 de julio de 2009

EL GRILLO!!! Conrado Nalé Roxlo

Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo;
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Que bien suena la flauta de la rana!...
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¿Qué sencillo
es a quién tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!


De El grillo, 1925.
Conrado Nalé Roxlo, poeta argentino.

6 comentarios:

  1. Tengo un recuerdo tan hermoso de esta poesía que me hizo muy bien encontrarla ¿la que me la enseñó fue una compañera ..que se fue al cilo bastante joven se llamaba Zoe.Tambien trabje en La viuda Díficil de Nale Roxlo fueron palabras maravillosas

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  2. Margot, recorriendo mis blog tuve ganas de expresar y dar gracias por haber pasado por él.
    Hermosas profesiones tienes.
    Tengo una hija que es actriz yse lo bello que es dedicarse a algo que uno ama!!!
    Cariños para ti!!!!!

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  3. Recuerdo este peoma desde la escuala primaria (publica). Seria bueno despertar el interes de los chicos de hoy por la poesía en lugar de endoctrinarlos politicamente.

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  4. Hice ocho meses de servicio militar en Comodoro Rivadavia, el desierto, donde no recuerdo haber visto nada vivo más que el viento.
    Deambulábamos por el cuartel con uniformes verdes y birretes en la cabeza, que parecían de fotos en blanco y negro, desteñidos por el sol y descocidos por la tristeza.
    Los borceguíes cansados de pisar piedra y arena se resignaban al frío, y se parecían cada vez más a nosotros, esperando una esperanza, más que sucios, fuera de foco por la indiferencia de la distancia.
    Un grupo de nosotros era un rastrojo. Oculto el carácter en la cantidad, y bajo la visera, los ojos. De tan triste y deslucida, con tan poco brillo o contraste, de pura opaca la imagen a fuerza de mediocridad, no alcanzaba a destacarse para provocar ni piedad.
    Los oficiales, mejor vestidos, asemejaban billetes, los sumbos eran monedas, y nosotros envoltorios en que se anotan la deudas.
    Una noche desmentí todas estas ideas. Me tocó hacer guardia en el puesto uno, frontera contra la pampa desierta y la inmensidad de estrellas. El puesto era una casilla de ladrillo militar revocada de blanco y pintada de vieja cal.
    Encendí, contra el viento, un cigarro, metido en esa casucha y a la luz de la llama vi, bajo la cal, unas líneas talladas en el barro, que leí.
    Cuatro décadas después recuerdo las letras duras que con paciencia y trabajo tajeaban esa pintura. Un anónimo soldado dejó allí un monumento al brillo de tantos ojos que en el montón no brillaban:
    “Música por que sí, música vana. Como la vana música del grillo… Mi corazón eglógico y sencillo, se ha despertado grillo esta mañana.”
    Entre el rastrojo asoma ese día un tipo que me hace señas, sin cara, sin fecha cierta… como una estrella fugaz… uno que me hace creer en todos y que no conocí jamás.

    www.exigentes.blogspot.com

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    1. Mucho más que aprendiz. Me gustó mucho tu relato. Buscaré otros escritos tuyos. José Luis Domenech.

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